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Inclusión y convivencia para prevenir el racismo, la xenofobia y otras formas de intolerancia: uno de los retos principales de nuestro sistema educativo. [Recurso electrónico]

Por: Detalles de publicación: Ciencia, Técnica y Mainstreaming Social, n°2, 2018Descripción: 13 páginasISSN:
Materia(s): Recursos en línea: Resumen: Es obvio que los episodios de intolerancia, odio y violencia que sufre el planeta sacuden también a la escuela, incapaz de aportar las soluciones que la sociedad reclama, -algo lógico si pensamos en sus propias dificultades para gestionar esos conflictos cuando se le presentan-. Romper este círculo implica que la sociedad asuma la necesidad de preservar y proteger al sistema educativo; tan solo los espacios de convivencia protegidos, en los que debería convertirse cada comunidad escolar, pueden afrontar el reto de formar ciudadanos capaces de encontrar soluciones a los problemas de convivencia que nos preocupan y acucian. Los espacios de convivencia escolares deben asumir el principio de inclusión educativa, la interculturalidad y la lucha expresa y decidida contra cualquier forma de intolerancia, como su principal objetivo y seña de identidad; deben preservar la equidad del proceso educativo evitando la segregación, etiquetado y estigmatización; deben asumir una perspectiva decididamente humanista, crítica y democrática a la hora de explorar y acceder al conocimiento; en definitiva, deben estar abiertas a la realidad y su análisis, pero protegidas de sus consecuencias indeseables.
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Es obvio que los episodios de intolerancia, odio y violencia que sufre el planeta sacuden también a la escuela, incapaz de aportar las soluciones que la sociedad reclama, -algo lógico si pensamos en sus propias dificultades para gestionar esos conflictos cuando se le presentan-. Romper este círculo implica que la sociedad asuma la necesidad de preservar y proteger al sistema educativo; tan solo los espacios de convivencia protegidos, en los que debería convertirse cada comunidad escolar, pueden afrontar el reto de formar ciudadanos capaces de encontrar soluciones a los problemas de convivencia que nos preocupan y acucian. Los espacios de convivencia escolares deben asumir el principio de inclusión educativa, la interculturalidad y la lucha expresa y decidida contra cualquier forma de intolerancia, como su principal objetivo y seña de identidad; deben preservar la equidad del proceso educativo evitando la segregación, etiquetado y estigmatización; deben asumir una perspectiva decididamente humanista, crítica y democrática a la hora de explorar y acceder al conocimiento; en definitiva, deben estar abiertas a la realidad y su análisis, pero protegidas de sus consecuencias indeseables.

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